La Pastoral Afro en nuestra Iglesia
Radio Católica Cuenca

La Pastoral Afro en nuestra Iglesia

2026-06-07

“Mirando la realidad actual de nuestro continente, vemos pujantes y vivas comunidades afroamericanas que, sin olvidar su pasado histórico, aportan la riqueza de su cultura a la variedad multiforme del continente. Con tenacidad no exenta de sacrificios, contribuyen al bien común integrándose en el conjunto social, pero manteniendo su identidad, usos y costumbres. Esta fidelidad a su propio ser y patrimonio espiritual es algo que la Iglesia no solo respeta, sino que alienta y quiere potenciar, pues siendo el hombre –todo hombre– creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1, 26-27), toda realidad auténticamente humana es expresión de dicha imagen, que Cristo ha regenerado con su sacrificio redentor” (San Juan Pablo II, Sto. Domingo 1992).

La Pastoral Afro es la acción evangelizadora de la Iglesia Católica que acompaña y promueve a las comunidades afrodescendientes. Busca que estas poblaciones vivan la fe cristiana desde su propia identidad cultural, integrando sus expresiones, símbolos, música y tradiciones en la vida y liturgia de la Iglesia.
Los pueblos indígenas y afros cultivan valores humanos de profunda significación, valores que la Iglesia defiende ante la fuerza arrolladora de las estructuras de pecado manifiestas en la sociedad moderna; son poseedores de innumerables riquezas culturales y religiosas, que están en la base de nuestra identidad. Entre ellas podemos señalar la gratitud a Dios por los frutos de la tierra, el carácter sagrado de la vida humana, la valoración de la familia, el sentido de la solidaridad y la corresponsabilidad en el trabajo común, la importancia de lo cultural, la creencia en la eternidad.

La realidad de la Iglesia de Cuenca cuenta con una comunidad afroecuatoriana que, desde hace algunos años, animada por un sacerdote y por colaboradores laicos, participa activamente y aporta con su fe, alegría y riqueza cultural a la evangelización de nuestra arquidiócesis.
Ellos nos dicen que la fe se puede expresar a través de la riqueza de nuestras raíces, nuestra música, cantos, tambores y sana alegría. Las celebraciones eucarísticas del pueblo afro son una invitación a encontrarnos con Dios desde la identidad de nuestros pueblos, desde la memoria de nuestros ancestros y desde el profundo latido de una cultura que ha sabido mantener viva la esperanza aun en medio de las dificultades. Cada momento de la celebración es un acto de fe. Es un encuentro con Dios. Es un ritual lleno de espiritualidad, donde cada canto, ritmo, palabra y gesto quieren convertirse en oración.
La alegría que aflora en las celebraciones religiosas del pueblo afro no nace solamente de la música o de la danza; proviene de la certeza de que Dios camina con su pueblo, que su amor nos reúne y que su Espíritu sigue hablando a través de la diversidad de culturas que enriquecen a la Iglesia.

La obra evangelizadora no destruye, sino que se encarna en los valores culturales, los consolida y fortalece; hace crecer las semillas esparcidas por el “Verbo de Dios, que antes de hacerse carne para salvarlo todo y recapitularlo todo en Él, estaba en el mundo como luz verdadera que ilumina a todo hombre” (Gaudium et spes, 57). La Iglesia, fiel a la universalidad de su misión, anuncia a Jesucristo e invita a los hombres y mujeres de todas las razas y condiciones a acoger su mensaje.

+ Marcos Pérez Caicedo Arzobispo de Cuenca