La Arquidiócesis de Cuenca recibe con alegría al Nuncio Apostólico en el Ecuador, Mons. Dagoberto Campos Salas.
2026-06-23
La Iglesia que peregrina en Cuenca, unida en comunión con la Iglesia universal y con el Santo Padre, recibe con profunda alegría y espíritu filial a Su Excelencia Monseñor Dagoberto Campos Salas, nuevo Nuncio Apostólico en Ecuador.
Como enseñó San Pablo VI, los representantes pontificios tienen la misión de “hacer cada vez más firmes y eficaces los vínculos de unidad que existen entre la Sede Apostólica y las Iglesias particulares” (Motu Proprio Sollicitudo Omnium Ecclesiarum, 1969). De este modo, el ministerio del Nuncio no se reduce a una función diplomática, sino que expresa profundamente la solicitud pastoral del Papa por toda la Iglesia.
Entre sus principales funciones está fortalecer los vínculos de comunión entre el Sucesor de Pedro y la Iglesia en Ecuador, acompañar la vida pastoral de las diócesis, promover la unidad eclesial y colaborar en el discernimiento de los desafíos evangelizadores que vive nuestro pueblo. Asimismo, el Nuncio Apostólico participa en procesos importantes para la vida de la Iglesia, como el acompañamiento a los obispos en su misión pastoral y la colaboración en el discernimiento para el nombramiento de nuevos pastores. En palabras de San Juan Pablo II, “hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión” es uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo. La presencia del Nuncio Apostólico fortalece precisamente este camino de unidad, fraternidad y corresponsabilidad eclesial.
Su servicio también incluye representar a la Santa Sede ante las autoridades civiles, promoviendo relaciones de respeto, diálogo y cooperación para el bien común, la defensa de la dignidad humana, la paz social y la promoción de la justicia. El Código de Derecho Canónico señala que corresponde al Legado Pontificio “esforzarse para que se promuevan iniciativas en favor de la paz, del progreso y de la cooperación entre los pueblos” (cf. can. 364 n°4).
En los desafíos del tiempo presente —marcados por profundas búsquedas espirituales, complejas realidades sociales y urgentes necesidades pastorales— la llegada de Monseñor Dagoberto Campos representa para la Iglesia en el Ecuador un renovado signo de esperanza, comunión y cercanía pastoral con el Santo Padre, especialmente en la misión de anunciar el Evangelio y acompañar al pueblo de Dios.
Como Arquidiócesis de Cuenca, elevamos nuestra oración por su ministerio entre nosotros. Pedimos al Señor que lo fortalezca con sabiduría, prudencia y caridad pastoral, y encomendamos su servicio a la maternal intercesión de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia.
Con todo el pueblo azuayo le damos la más cordial bienvenida y expresamos nuestra disponibilidad para caminar juntos en el servicio a la Iglesia y al pueblo ecuatoriano.
SUMARIO DE 111 caracteres: Cuenca acoge al nuevo Nuncio Apostólico, signo de comunión, unidad y cercanía con el Santo Padre.
SUMARIO DE 169 caracteres: La llegada de Mons. Dagoberto Campos al Ecuador fortalece la comunión eclesial con el Santo Padre y anima la misión evangelizadora de la Iglesia.
+ Marcos Pérez Caicedo Arzobispo de Cuenca